El sueño
Por fin estaba todo listo, me puse a contemplar la obra, una escena idílica, una tonalidad perfecta. No estaba nada mal, pensé dejando de lado mi modestia. Me recosté en el sofá y la somnolencia se apoderó de mí lentamente, hasta caer en un profundo sueño…
Y en el sueño el cuadro tomó vida. Una mezcla de colores se esparcía de un lugar a otro sin control: negro, azul, marrón, gris, verde, naranja, rojo, blanco, amarillo, perseguidos por otros colores de menor rango: turquesa, borgoña, salmón, beige, rosado, lila, fucsia…Tal era el desorden, que cogí un pincel, como si fuera una batuta, y empecé a domesticar a esos anárquicos colores que campaban a sus anchas sin el menor respeto por las formas establecidas…
Al primero que metí en vereda fue al azul, lo coloqué en la parte superior del cuadro, bien podría representar el cielo y no hay cielo sin nubes pictóricamente hablando…pero ¿Dónde estaba el blanco? En el lienzo andaba un poco escondido ¿El blanco no es la ausencia de color para los pigmentos? De momento lo dejaré sin nubes. Ahora le toca al verde ¿Qué se ha creído? Que por ser el color de la esperanza se iba a librar. Pues venga a representar la hierba del campo y algún arbolillo o matorral que la gama de verdes da para mucho. Y el rojo ¿Qué hago con el rojo? ¡Ya sé! Podría pintar amapolas ¿Quién no ha visto un campo de esas flores sin exclamar? ¡Qué bonito! Pues no. Las amapolas tienen una belleza engañosa, es una mala hierba y muy mala. ¡Ay! si los campos de trigo pudieran hablar… tendrían que hacerlo con las primeras apariciones de las dichosas florecillas, porque en un plis plas, adiós espigas. Y ya me dirás, con qué pan íbamos a rebanar esos huevos fritos con jamón. Tengo que buscar otra solución para el rojo, dicho de esta manera suena a política. Pero ¡espera! Le di un espacio al azul, y tal y como está el patio, mejor lo borro del cuadro y fuera polémica. Ahora solo me queda el verde de la hierba. No sé, no sé... Déjame pensar si es un color sin problemas interpretativos…El verde es el color de la esperanza… Me cuesta buscar argumentos para resituarlo, tanto en el cuadro como en la realidad. Estoy teniendo bastantes dudas con estos colores principales, y de momento son solo tres. No quiero ni imaginar que pasará cuando siga con toda la gama…
De repente me sobrevino un sudor frío, me desperté temblando, angustiada. Allí estaba el cuadro del que estaba tan satisfecha… Con su cielo azul, su campo de amapolas rojas, con sus prados verdes,... Todo armonizaba perfectamente. Y sugestionada aún por el sueño, más bien pesadilla, descabalgué el cuadro del trípode, e implacablemente lo tiré al suelo, cogí las pinturas y con enérgica determinación las estampé contra el lienzo… Así fue como cree mi primer cuadro, estilo Action Painting. Pintura de Acción decimos por estos lares. ¿Le pasaría lo mismo a Jackson Pollock?
Flor - JAM Literaria 19/12/2025
Hermana pronto te veo escribiendo un libro qué capacidad de narrativa que tienes
ResponderEliminarGracias!
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